¿Estás comiendo de más o de menos? Las claves para identificar si comes lo que realmente necesitas.

 

 

Hoy en día es frecuente sufrir de una alimentación desequilibrada. Si no escuchamos a nuestro cuerpo, es probable que acabemos por comer en exceso o por no comer suficiente. En este artículo comentamos ambas situaciones e identificamos las señales que nos manda el cuerpo cuando no comemos la cantidad adecuada.

¿Estás comiendo de menos? Señales de que estás comiendo muy poco.

Aunque parezca mentira, comer insuficientes calorías es algo frecuente en nuestra sociedad. Las dietas restrictivas y los desórdenes alimenticios son en la mayoría culpables de que esto suceda.

Si hace poco empezaste a comer más saludable pero no sientes que estés disfrutando lo que comes y constantemente sientes hambre y deseos de comer más, puede que no estés comiendo todo lo que tu cuerpo necesita.

Algunas de las señales que manda tu cuerpo cuando no consumes suficientes calorías son:

  • Cansancio o falta de energía.

Si no comes suficiente, es frecuente que te sientas cansado fácilmente durante el día, independientemente de tu actividad física. Cuando no aportamos suficiente energía al organismo estre distribuye la que tiene en suplir las necesidades más importantes del cuerpo (como mantener tus orgános internos, sistema circulatorio, pensamiento, etc.) Es por eso que otras funciones como la energía y vitlidad física se ven reducidad. En general, tus niveles de energía son un indicador fiable para saber si estás comiendo las cantidades adecuadas a tu organismo.

  • Falta de motivación para el deporte.

La falta de motivación para la actividad física es un síntoma de comer muy poco. Cuando el organismo no tiene suficiente energía intenta adoptar cualquier mecanismo posible para hacerte gastar menos. De esta forma, el cuerpo reserva energía en caso de que la necesite posteriormente. Es por eso que, si no tenemos ganas de hacer deporte o en general nos supone un esfuerzo sobrehumano hacerlo, puede ser una señal de que nuestro cuerpo no está bien nutrido o dispone de un déficit energético.

  • Irritabilidad.

Una de las causas de comer poco es la irritabilidad. También se manifiesta como ansiedad, nerviosismo  o bien cambios de humor repentinos e impredecibles. Esto sucede por una reacción física del cuerpo llamda hipoglucemia, (o bajo azúcar en sangre). La hipoglucemia se da cuando el cuerpo carece de la glucosa necesaria para hacer funcionar al cerebro. Si no alimentamos al cerebro, se provocan cambios de humor o un estado ansioso sin explicación.

Si has estado mucho tiempo sin comer alguna vez o bien te has saltado aluna comida, reconocerás la sensación de irritabilidad inexplicable. El cuerpo empieza a ponerse nervioso e incluso te enfadas sin razón. Esto es un síntoma de que estás comiendo muy poco y tu azúcar en sangre se ha desplomado.  Los procesos congnitivos se debilitan  si no nos nutrimos adecuadamente. Con frecuencia se experimenta lentitud mental, dificultad para pensar o cambios de humor repentinos.

  • Pérdida del pelo.

Perder el cabello puede ser muy angustiante, y algo frecuente si no comemos adecuadamente. Es normal perder varios mechones de cabello diariamente. Sin embargo, si observamos una cantidad de cabello mayor en el cepillo para el pelo o en el desagüe de la ducha, puede ser una señal de comer muy poco.

Se necesitan muchos nutrientes para mantener un crecimiento saludable del pelo. La ingesta inadecuada de calorías, proteínas, biotina, hierro y otros nutrientes es una causa común de pérdida de cabello.

Básicamente, cuando no ingiere suficientes calorías, tus nutrientes disminuyen y puedes caer en un déficit. Tu cuerpo priorizará la salud de su corazón, cerebro y otros órganos sobre el crecimiento del pelo.

  • Frío en el cuerpo

La restricción calórica causa una caída en la temperatura corporal. Aunque mucha gente sugiere que esto puede ser signo de longevidad a largo plazo, lo cierto es que no es nada práctico ni cómodo de experimentar.

Una temperatura corporal baja se debe a una disminución de la termogénesis, ya que su cuerpo necesita una cierta cantidad de calorías ingeridas para crear calor, así como debido a los cambios hormonales que provienen de la restricción calórica. Cuando comemos poco, se reducen las hormonas tiroideas y la interrupción del eje HPA . La baja cantidad de insulina también puede provocar una baja temperatura corporal, por lo que algunas personas con una dieta baja en carbohidratos también experimentarán este síntoma. Si siempre tienes frío e incluso en verano, es muy probable que no estés comiendo lo suficiente.

  • Sensación constante de hambre.

Tener hambre todo el tiempo es una de las señales más obvias de que no estás comiendo suficiente.
Los estudios confirman que el apetito y los antojos de comida aumentan en respuesta a la restricción drástica de calorías. Esto es debido a los cambios en los niveles de hormonas que controlan el hambre y saciedad.

La restricción calórica puede causar hambre excesiva y antojos de comida basura entre otros. Por lo general, la ingesta baja en calorías aumenta la producción de cortisol u hormona del estrés,relacionada con el hambre y el aumento de la grasa abdominal.

Esencialmente, cuando tu ingesta de calorías disminuye demasiado, el cuerpo envia señales que lo impulsan a comer para evitar la desnutrición

  • Dietas restrictivas por un largo periodo de tiempo.

Una alimentación saludable es para toda la vida. Si sabes que no podrás mantener tu dieta por mucho tiempo, es una señal de que no es la adecuada.

Una clave para saber que estás comiendo de menos  es la certeza de que no podrías mantener tu dieta por más de 2-3 meses. Tampoco podrías imaginarte manteniéndola por un año o más.Te das cuenta que tu dieta no es sostenible a largo plazo y tu cuerpo sabe que no estas  satisfecho. Ciertamente, la alimentación sana y consciente no es una alimentación para sólo algunos meses.

  • Te fijas sólo en las calorías y comes cosas que no te gustan por seguir tu dieta.

Parte de hacer un cambio en la forma de alimentarnos es aprender a disfrutar de lo que comemos y realmente saborearlo. Si constantemente nos decimos que hacer dieta es comer cosas que se supone que son saludables, pero que tienen un sabor terrible, nunca lograremos mantener esta cambio por mucho tiempo. Es importante fijarse y atender a nuestras necesidades y antojos. Comer sano no se trata de una obsesión o privación.

Una situación que evidencia este comportamiento sería la siguiente. Imáginate que sales a comer y pides esa ensalada que sólo tiene lechuga, sabiendo que no la disfrutarás. Lo haces sólo por mantener tu régimen y ceñirte a él. Entonces es hora de sentarte a pensar en la forma en la que ves la comida.

Es cierto que  ser saludable implica evitar ciertos alimentos como la comida chatarra, sin embargo, todo se trata de un equilibrio. Comer de todo un poco y con moderación es la clave, de esa forma lograrás enseñarte a comer conscientemente y a disfrutar de todo lo que ingieres.

¿Estás comiendo demasiado? Señales para identificar si estás comiendo en exceso.

Por otro lado, sobreconsumir calorías es algo que también puede sucedernos.

Algunos de los síntomas de comer en exceso son:

  • Sensación de hinchazón antes, después y durante las comidas.

Si te sientes lleno hasta alcanzar la incomodidad después de tus comidas, e incluso pasadas dos horas de haber comido sigues con hinchazón, estás comiendo en exceso. Lo normal es que frente a tus comidas llegues con apetito y sin inflamación abdominal.  También puede deberse a una pobre combinación de alimentos o mala digestión.

  • Sensación de calor excesivo después de comer.

La digestión aumenta la temperatura general del cuerpo. Por otro lado, si estas comiendo excesivas calorías tu cuerpo busca quemar el excedente de energía mediante el calor interno de tu cuerpo. Si comes en exceso es normal que sientas sofocos de calor entre las  comidas, o incluso sudes en exceso al comer. Aunque la comida picante puede tener un efecto similar, es recomendable reducir tu ingesta de calorías si tu experimentas más calor de lo normal.

  • La comida deja de tener buen sabor.

Los expertos creen que los primeros bocados de un alimento proporcionan la mayor satisfacción. Después de eso, comienzas a meter comer rápidamente  y puedes perder de vista tu apetito real. No comas sólo por la satisfacción y el goze, considera que se trata de una comida y de nutrición. De lo contrario, comerás en exceso.

  • Físicamente tu cuerpo te pide un descanso.

Físicamente el cuerpo necesita tomarse un descanso. Cuando inconscientemente dejamos caer el tenedor o damos un profundo suspir durante la comida, es señal de haber comido suficiente. También puedes mirar tu plato y darte cuenta de que realmente has comido sustancialmente, y que estás empezando a sentirte lleno.

  • Mal aliento.

Si comemos en exceso o comemos muy mal, es frecuente que experimentemos mal aliento.  La salud de la lengua a menudo nos delata. Si tenemos halitosis, acidez o reflujos en el organismo es síntoma de que no estamos comiendo bien. Un motivo de que nos huela el aliento es la mala alimentación. En estos casos deberemos beber mucha agua y tomar mucha fruta para agilizar la digestión.

  • Te sientes satisfecho pero sigues comiendo.

Te sientes 100 por ciento satisfecho, pero aún estás comiendo. Para evitar tales situaciones, el mejor momento para bajar el tenedor es cuando se siente aproximadamente 80 por de saciedad. El cerebro tarda un porcentaje de tiempo en asimilar que hemos comido y cuánta cantidad. Por eso, la sensación de saciedad tarda un poco en llegar si engullimos la comida.  Por supuesto, es más fácil decirlo que hacerlo cuando te enfrentas a tu postre favorito. Recuerda que siempre puedes guardar un poco para después.

  • Ganancia de peso o exceso de grasa en el cuerpo.

La obesidad no es algo que sucede de la noche a la mañana. Se desarrolla poco a poco a causa de una mala dieta y estilo de vida. La aparicion de grasa indeseada es un signo de comer demasiado.  Incorporar más frutas y verduras en tu dieta puede ayudarte a mantener un peso estable. Esto se debe a que su contenido en fibra retarda la digestión y ayuda a mantener el hambre a raya.

  • Comer más rápido de lo normal.

Comer más rapido de lo normal puede llevarte a consumir demasiadas calorías. Además, también es un síntoma de estar sobreconsumiendo alimentos. Por lo general, cuando nos sentimos ansiosos o estresados intentamos canalizar nuestras emociones tapandolas con la comida. Esto no es recomendable y sólo produce más ansiedad a largo plazo, a parte de un trastorno alimenticio (dependemos de la comida para calmarnos) y una ganancia de peso importante a largo plazo.

Si te identificas con esta descripción y a menudo comes muy deprisa por ansiedad o razones emocionales, te recomiendo prácticar Mindful Eating (o básicamente comer conscientemente) Si estás interesado,  tengo un artículo sobre esta técnica que te ayudará a comer de forma más consciente, conectar con tu cuerpo, perder peso sin esfuerzo etc.

¿Cómo solucionar estos problemas y seguir una alimentación equilibrada?

Comer de menos o de más es algo que a todos nos ha sucecdido en alguna ocasión y no debe suponernos un problema de gran importancia, siempre que no suceda de forma recurrente. Por lo general,  el cuerpo sabe equilibrarse por sí mismo y encontrar un balance entre faltas y excesos. Sin embargo, si esto nos ocurre de forma habitual es recomendable buscar una solución.  Ser más consiciente de lo que comemos, o consultar con ayuda profesional pueden ser una buena idea. Los problemas alimenticios sin tratar pueden acabar por afectar nuestra salud, estado físico y demás áreas de nuestra vida.

Personalmente, considero que estos problemas con la alimentación surgen de una mentalidad restrictiva con la comida, o bien algún tipo de obsesión. Debemos devolver a la comida su función más importante, que siempre ha sido y será la nutrir el cuerpo humano. La comida no está sino al servicio del cuerpo, se trata de un medio que debemos utilizar conscientemente para nutrirnos con el mejor combustible posible, y servir así al mundo y a nuestro propósito. No es necesario caer en obsesiones ni en la restricción para comer saludable. Se trata de escuchar a nuestro cuerpo en todo momento y darle lo que necesita.

Si sufres con frecuencia de alguno de estos problemas, te recomiendo primeramente admitirlo y empezar a poner solución. Para ello, es necesario que escuches a tu cuerpo, identifiques de dónde viene el problema e intentes comer lo más intuitivamente posible, con la salud como meta en mente y no un cambio físico como prioridad.

En resumen, comer es una actividad necesaria y fundamental para el ser humano, pero no debemos darle más importancia de la que se merece ni dejar que tome el control de nuestra vida. Nutrir nuestro cuerpo y comer saludable es importante. Sin embargo, prestar atención a las señales del cuerpo, nuestros antojos y lo que nos pide, también es una prioridad para mantener no sólo un cuerpo saludable, sino también una mente sana.

 

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